¿Qué es el síndrome de nieve visual?

El síndrome de nieve visual es un trastorno neurológico en el que la persona ve de manera constante pequeños puntos o “granitos” en todo su campo visual, similares a la estática de un televisor antiguo. Estos puntos pueden estar presentes tanto con los ojos abiertos como cerrados y suelen persistir durante todo el día.

Aunque puede resultar muy molesto o generar preocupación, no se trata de una enfermedad que produzca pérdida de la visión ni que provoque daño progresivo en el cerebro o en los ojos.

Durante muchos años fue una condición poco conocida, pero actualmente está reconocida por la comunidad científica y cada vez se comprende mejor.


¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma principal es la presencia continua de pequeños puntos que cubren todo el campo visual durante al menos tres meses.

Además, muchas personas presentan dos o más de los siguientes síntomas:

  • Persistencia de las imágenes después de que el objeto desaparece o sensación de “estela” al mover objetos (palinopsia).
  • Mayor percepción de fenómenos normales del ojo, como moscas volantes, destellos o pequeños puntos brillantes.
  • Mayor sensibilidad a la luz (fotofobia).
  • Dificultad para ver en ambientes con poca iluminación (nictalopía).

También pueden aparecer otros síntomas que no afectan directamente la visión, como:

  • Migraña.
  • Tinnitus (zumbidos en los oídos).
  • Mareos o sensación de inestabilidad.
  • Dificultades para concentrarse.
  • Ansiedad o síntomas depresivos.

¿Qué causa este síndrome?

La causa exacta aún no se conoce completamente.

Las investigaciones más recientes sugieren que el cerebro procesa la información visual de forma diferente. Algunas zonas encargadas de la visión parecen estar más activas de lo habitual y existe una alteración en la forma en que el cerebro filtra los estímulos visuales.

En otras palabras, el cerebro estaría percibiendo señales visuales que normalmente pasarían inadvertidas.

Es importante destacar que esto no significa que exista daño en los ojos, sino una diferencia en la forma en que el sistema nervioso procesa la información visual.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa principalmente en la historia clínica y en la descripción de los síntomas.

Generalmente, el examen neurológico y la evaluación oftalmológica son normales.

Dependiendo de cada caso, el médico puede solicitar estudios como una resonancia magnética cerebral u otros exámenes para descartar enfermedades que puedan producir síntomas similares.

Es importante diferenciar el síndrome de nieve visual de otras condiciones como:

  • Aura visual de la migraña.
  • Algunas enfermedades oculares.
  • Determinados trastornos neurológicos.
  • Alteraciones relacionadas con el consumo de algunas drogas o medicamentos.

¿Tiene relación con la migraña?

Sí. Aproximadamente 6 de cada 10 personas con síndrome de nieve visual también presentan migraña.

Además, es frecuente que exista tinnitus, sensibilidad a la luz o ansiedad.

Sin embargo, el síndrome de nieve visual es una condición diferente de la migraña y puede aparecer incluso en personas que nunca han tenido dolores de cabeza.


¿Existe tratamiento?

Actualmente no existe un tratamiento que haya demostrado ser eficaz en todas las personas.

El objetivo del manejo es disminuir el impacto de los síntomas sobre la calidad de vida y tratar las enfermedades asociadas cuando están presentes.

Algunas medidas que pueden ser útiles incluyen:

  • Explicar claramente el diagnóstico, ya que comprender la enfermedad suele disminuir la ansiedad.
  • Tratar adecuadamente la migraña si existe.
  • Manejar la ansiedad, depresión o el tinnitus cuando están presentes.
  • En algunos pacientes, lentes con filtros especiales (como los filtros FL-41) pueden disminuir parcialmente los síntomas.
  • En casos seleccionados, algunos medicamentos pueden intentarse, aunque la evidencia científica aún es limitada y sus resultados son variables.

Se están desarrollando nuevas investigaciones para evaluar terapias de neuromodulación cerebral, pero por ahora siguen siendo tratamientos experimentales.


¿Cuál es el pronóstico?

El síndrome de nieve visual suele ser una condición crónica, pero en la mayoría de las personas no es una enfermedad progresiva.

Aunque los síntomas pueden mantenerse durante años, muchas personas logran adaptarse y continúan desarrollando una vida completamente normal.

Recibir un diagnóstico correcto, comprender la enfermedad y tratar las condiciones asociadas suele mejorar significativamente la calidad de vida.


¿Cuándo consultar?

Es recomendable consultar con un neurólogo o un oftalmólogo si aparecen síntomas visuales persistentes, especialmente cuando son de inicio reciente, cambian rápidamente o se acompañan de pérdida de visión, debilidad, alteraciones del habla u otros síntomas neurológicos.

Antes de confirmar el diagnóstico de síndrome de nieve visual es importante descartar otras enfermedades que puedan requerir un tratamiento específico.


Referencias

  1. Schankin CJ, Maniyar FH, Digre KB, Goadsby PJ. ‘Visual snow’ – a disorder distinct from persistent migraine aura. Brain. 2014;137(5):1419-1428.
  2. Puledda F, Goadsby PJ. Visual Snow Syndrome. Practical Neurology. 2022.
  3. Puledda F, et al. Visual Snow Syndrome: recent advances in understanding the pathophysiology and potential treatment approaches. Current Opinion in Neurology. 2024.
  4. Eren O, et al. Evidence of dysfunction in the visual association cortex in visual snow syndrome. Annals of Neurology. 2018.
  5. Puledda F, Bruchhage M, O’Daly O, et al. Occipital cortex glutamate is increased in visual snow syndrome. Neurology. 2020.
  6. International Headache Society. ICHD-3: Visual Snow Syndrome. International Classification of Headache Disorders, 3rd edition.

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