La mayoría de las cefaleas no tienen relación con el corazón. Sin embargo, existe una condición poco frecuente, pero muy importante, llamada cefalea cardíaca: un dolor de cabeza que aparece como consecuencia de una disminución del flujo de sangre al corazón (isquemia cardíaca).

Lo interesante —y peligroso— es que puede parecerse mucho a una migraña. En algunos pacientes, el dolor de cabeza puede ser incluso el único síntoma de un problema cardíaco.

¿Qué es la cefalea cardíaca?

La cefalea cardíaca es un tipo de cefalea secundaria, es decir, un dolor de cabeza causado por otra enfermedad.

Según la clasificación internacional de las cefaleas (ICHD-3), se caracteriza por un dolor de cabeza que:

  • Tiene características similares a una migraña.
  • Aparece durante un episodio de isquemia cardíaca.
  • Puede empeorar con el esfuerzo físico.
  • Puede acompañarse de náuseas.
  • Mejora cuando se trata la falta de flujo sanguíneo al corazón.

En algunos casos, el dolor también puede mejorar con nitroglicerina, un medicamento utilizado para aliviar la angina de pecho.

¿Por qué una enfermedad del corazón puede producir dolor de cabeza?

No existe una única explicación y el mecanismo todavía no está completamente aclarado.

Una de las teorías más aceptadas es que las señales nerviosas provenientes del corazón y las estructuras de la cabeza y el cuello pueden compartir ciertas vías de procesamiento. Por eso, el cerebro puede interpretar una señal proveniente del corazón como dolor en la cabeza.

También se han propuesto otros mecanismos, como cambios transitorios en la circulación cerebral y la liberación de sustancias que pueden activar las vías del dolor.

En otras palabras: el corazón y el cerebro pueden “compartir el cableado” del dolor más de lo que parece.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Es una enfermedad poco frecuente, pero debemos pensar en ella especialmente cuando aparece una cefalea nueva en una persona mayor de 50 años, particularmente si existen factores de riesgo cardiovascular como:

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.
  • Colesterol elevado.
  • Tabaquismo.
  • Obesidad.
  • Antecedentes de enfermedad coronaria.
  • Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.

Se ha descrito con mayor frecuencia en hombres de edad media o avanzada.

¿Cómo se siente?

La cefalea cardíaca puede ser difícil de reconocer porque puede parecer una migraña.

Puede ser:

  • Moderada o intensa.
  • Pulsátil.
  • Asociada a náuseas.
  • Desencadenada o agravada por el ejercicio.
  • Localizada en distintas zonas de la cabeza.

Sin embargo, hay algunas características que deberían hacer levantar una “bandera roja”.

Por ejemplo, una persona que nunca ha tenido migraña y comienza a presentar dolor de cabeza al caminar rápido, subir escaleras o hacer ejercicio, especialmente si además presenta sudoración, palidez, falta de aire, molestias en el cuello o malestar general.

Y hay algo todavía más importante: no siempre existe dolor en el pecho.

¿Cómo se diagnostica?

Cuando existe sospecha, la evaluación debe considerar tanto al cerebro como al corazón.

Dependiendo del caso, pueden realizarse:

Electrocardiograma (ECG): permite buscar signos de falta de irrigación del corazón.

Troponinas: son análisis de sangre que permiten detectar daño del músculo cardíaco.

Prueba de esfuerzo: puede ayudar a demostrar que los síntomas aparecen cuando aumenta la demanda de oxígeno del corazón.

Estudios de las arterias coronarias: en pacientes seleccionados pueden ser necesarios estudios más avanzados, como una coronariografía.

La decisión de qué estudios realizar depende de la historia clínica y del nivel de sospecha cardiovascular.

El error que hay que evitar: tratarla como una migraña

Este es probablemente el punto más importante.

Si una cefalea cardíaca se interpreta erróneamente como una migraña, existe el riesgo de utilizar medicamentos que contraen los vasos sanguíneos, como los triptanes o los derivados de la ergotamina.

Estos medicamentos están contraindicados en pacientes con enfermedad coronaria y podrían empeorar la isquemia cardíaca.

Por eso, una cefalea nueva y atípica en una persona con factores de riesgo cardiovascular merece una evaluación cuidadosa antes de asumir que se trata simplemente de una migraña.

¿Cómo se trata?

El tratamiento no consiste simplemente en tratar el dolor de cabeza.

La prioridad es tratar la enfermedad cardíaca que está provocando la cefalea.

Dependiendo del problema, esto puede incluir medicamentos como antiagregantes, estatinas, betabloqueadores, nitratos u otros tratamientos cardiovasculares.

En algunos pacientes puede ser necesario realizar una intervención para mejorar el flujo sanguíneo de las arterias coronarias.

Cuando la isquemia cardíaca se controla adecuadamente, la cefalea suele desaparecer.

¿Cuándo consultar de forma urgente?

Una cefalea nueva debe evaluarse con especial cuidado si:

  • Aparece por primera vez después de los 50 años.
  • Se desencadena claramente con el esfuerzo físico.
  • Se acompaña de falta de aire, sudoración, palidez, náuseas o malestar intenso.
  • Aparece junto con molestias en el pecho, cuello, mandíbula, hombro o brazo.
  • Existen múltiples factores de riesgo cardiovascular.
  • Es diferente a los dolores de cabeza habituales.

Si el dolor de cabeza aparece junto con síntomas compatibles con un infarto —como presión o dolor en el pecho, dificultad para respirar, sudoración intensa, desmayo o malestar súbito— se debe buscar atención médica de urgencia.

Para recordar

La cefalea cardíaca es rara, pero potencialmente grave.

Una cefalea nueva en una persona mayor, especialmente si aparece con el esfuerzo y existen factores de riesgo cardiovascular, no siempre es una migraña.

Y hay una regla particularmente importante:

Antes de tratar como migraña una cefalea nueva y atípica, hay que asegurarse de que no exista una causa secundaria.

En la cefalea cardíaca, reconocer el problema a tiempo no solo evita un diagnóstico equivocado: puede prevenir una complicación cardíaca potencialmente grave.

Referencias

  1. Headache Classification Committee of the International Headache Society (IHS). The International Classification of Headache Disorders, 3rd edition (ICHD-3). Cephalalgia. 2018;38(1):1-211.
  2. Lipton RB, Lowenkopf T, Bajwa ZH, et al. Cardiac cephalalgia: a newly recognized headache syndrome with diagnostic importance. Neurology. 1997.
  3. Wang YF, Fuh JL, Chen SP, et al. Cardiac cephalalgia: a prospective case series and review of the literature. Cephalalgia.
  4. Wieczorek M, et al. Cardiac cephalalgia: a systematic review and clinical considerations. Cephalalgia.
  5. American Heart Association. Clinical guidance on recognition and management of acute coronary syndromes.


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